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29 de Julio de 2001

Sobre bancos, aviones y huevos

Las reformas largamente esperadas de la institucionalidad antimonopolios son urgentes,como lo es también una mayor voluntad de defender a los consumidores por parte de la autoridad.

Eduardo Engel*

¿Qué tienen en común, en el caso de Chile, el mercado aéreo, el mercado de crédito y la industria de los huevos? Que son tres mercados en que urgentemente se necesita más competencia.

Partamos por los huevos. A comienzos del año pasado un diario anunciaba que "la Asociación de Productores de Huevos de Chile había iniciado un mecanismo para regular la producción entre todas las empresas del gremio, con el objetivo de que los productores locales puedan enfrentar optimistas el año que comienza". Además de anticiparse a la campaña de "piensa positivo", la cita anterior ilustra lo mal que funciona la legislación antimonopolios en Chile. En un país donde esta legislación funciona medianamente bien, la publicación de una noticia como la anterior habría originado una investigación inmediata por parte de la autoridad antimonopolios.

A sabiendas de lo anterior, ninguna asociación de productores llamaría a una conferencia de prensa para anunciar un "mecanismo para regular la producción", el cual, se agregaba, permitiría "manejar el negocio con ganancias predecibles".

Vamos ahora al mercado aéreo. Con la salida de Aero Continente del mercado nacional, el número de participantes en dicho mercado se redujo a uno: la empresa fusionada Lan Chile-Ladeco. Conscientes de que no se ve bien tener una única aerolínea transportando pasajeros dentro del país, sus ejecutivos visitaron esta semana al fiscal nacional económico para "darle tranquilidad de que el mercado va a seguir como está", asegurándole que no se producirán alzas de precios ni cierre de rutas.

Espero que el fiscal nacional tome un curso rápido sobre "yield management", el cual le permitirá concluir que la promesa de los ejecutivos de Lan-Ladeco será imposible de fiscalizar. A comienzos de los '80, American Airlines introdujo el "yield management", una de las innovaciones más importantes en gestión durante las últimas décadas, con aplicaciones mucho más allá del negocio aéreo. Producto de esta innovación, lo más probable es que los seis pasajeros que viajan en la misma fila de un avión hayan pagado precios muy distintos por sus pasajes.

El yield management permite a las aerolíneas ofrecer un menú amplio y cambiante de precios para una misma ruta, discriminando entre pasajeros mediante una serie de restricciones, las cuales se van adaptando a las condiciones cambiantes de la demanda. De esta manera se lograron incrementos importantes en la eficiencia del negocio aéreo (y de otros negocios también, como por ejemplo el hotelero).

Pues bien, ¿cómo lo hará la autoridad antimonopolios para fiscalizar que Lan-Ladeco no se beneficie de su posición monopólica? Para empezar, ¿cuáles precios piensa fiscalizar? Porque Lan-Ladeco puede mantener el gran número de tarifas que tiene en la actualidad, cambiando la oferta de cada una de ellas a su antojo. De modo que mantener los precios actuales no asegura para nada que los pasajeros, en promedio, no terminen pagando más.

Este caso ilustra que fue errado el fallo de los tribunales antimonopolios, cuando permitieron la fusión de Lan Chile y Ladeco en el mercado aéreo nacional.

El problema del mercado aéreo nacional no se resuelve con promesas de la única empresa en dicho mercado, sino que con más competencia. Una medida en la dirección correcta es eliminar la exigencia de constituirse en Chile que tienen hoy en día aerolíneas extranjeras para operar dentro del mercado local.

Finalmente vamos al polémico incremento de los spreads bancarios (el spread es la diferencia entre la tasa de interés que pagan quienes se endeudan y la que reciben los ahorrantes) que se produjo para las tasas en pesos entre diciembre del 2000 y marzo del 2001. Durante este período los spreads entre colocaciones y captaciones crecieron de tal modo, que prácticamente cancelaron el efecto reactivador que se esperaba de la reducción de tasas.

Es cierto que el spread bancario crece con el nivel de riesgo que perciben los bancos, por lo cual el incremento anterior podría deberse a este factor. Pero esto debe ser investigado, sobre todo porque desde abril en adelante los spreads bajaron de manera apreciable. No es obvio qué factores gatillaron el incremento de riesgo en diciembre y su vuelta a niveles normales en abril.

En todo caso, al igual que con el mercado aéreo y de los huevos, la autoridad (tanto la superintendencia correspondiente como la Fiscalía Nacional Económica) debieron haber tenido un rol más activo. También me gustaría saber por qué este tema se hizo público varios meses después del incremento de los spreads.

En resumen, en este país falta más competencia, elemento central de toda economía de mercado. Las reformas largamente esperadas de la institucionalidad antimonopolios son urgentes, como lo es también una mayor voluntad de defender a los consumidores por parte de la autoridad.

(*)Académico y director del Centro de Economía Aplicada (CEA), Depto. Ing. Industrial, Universidad de Chile.